COLABORACIÓN PUERTO-CIUDAD: IMPRESCINDIBLE PARA LUCHAR CONTRA LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

 

 

El Cambio Climático (CC) y el calentamiento global tienen un único responsable: el ser humano. Y deben ser los habitantes de la tierra los que den solución a este problema, que es actual y muy real.

Las principales causas son:

  1. Transporte contaminante
  2. Edificios a falta de rehabilitación energética
  3. La industria
  4. Generación excesiva de residuos
  5. Sistema alimentario
  6. Derroche de energía
  7. Deforestación

Los científicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas advierten de que el CC está aquí y necesitamos tomar medidas con urgencia, tanto de Mitigación como de Adaptación.

Las medidas de Mitigación tratan de reducir las emisiones tomando decisiones concretas de manera inmediata usando, por ejemplo, nuevas tecnologías de forma que se logre mitigar los efectos del CC. Sin embargo, como apuntan los científicos, el CC está presente y ya se empieza a notar, sobre todo, en la proliferación de fenómenos naturales adversos. Desde este punto de vista hay que ser consciente de esta nueva realidad, y, de este hecho, surgen lo que se denominan las medidas de Adaptación. Estas medidas requieren una planificación a largo plazo de manera que se hagan previsiones de cómo el CC va a afectar al entorno para adaptarnos a ello.

Son muchas las actuaciones que se pueden llevar a cabo en esta ciudad para mitigar estas causas y, teniendo las competencias propias, es obligación de este ayuntamiento intentar conseguir una ciudad más limpia, menos contaminante, más verde y con un consumo eficiente de energía.

Aunque ya se están realizando actuaciones dirigidas a reducir emisiones, no son suficientes. Por tanto, es imprescindible no solo actuar a corto plazo (Mitigación), sino también prevenir para poder planificar el nuevo entorno que estará presente en el futuro (Adaptación). Consecuentemente, el objetivo es estudiar y llevar a cabo medidas que ayuden a los ciudadanos a adaptarse a una ciudad que se verá modificada como consecuencia del CC, como puede ser la subida del nivel del mar, la pérdida de litoral, etc.

Quizás uno de los principales problemas en nuestra ciudad es la gran emisión de CO2, y para ello se están realizando actuaciones, no siempre acertadas, encaminadas a la disminución de vehículos contaminantes y apostando por otros tipos de energías en el transporte público. Importante también es dotar a nuestra ciudad de más espacios verdes que transformen el CO2 en oxígeno.

En esta situación de CC, es indispensable recalcar la ubicación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria con relación al Puerto de La Luz. Este puerto es uno de los más relevantes de España en lo que se refiere al tráfico de mercancías. Además, es líder del Atlántico medio en aprovisionamiento de combustible a buques (bunkering) y en el servicio de reparaciones navales. Todo ello conduce a que la actividad portuaria sea muy intensa.

En conversaciones con Lourdes Trujillo, directora de la Cátedra Marítimo-Portuaria (PORMAR) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, me comenta que los grandes buques que pasan y/o atracan en el Puerto producen gases de efecto invernadero que afectan de manera relevante a la ciudad y a sus habitantes. Por ejemplo, el hecho de que, en muchos casos, los buques mantengan los motores encendidos mientras están atracados quemando combustible deriva en un mayor nivel de contaminación en nuestra ciudad. Y me anuncia que “El Puerto está llevando a cabo algunas medidas de mitigación con el desarrollo de un proyecto que persigue la instalación de enchufes eléctricos, de manera que los buques se conecten directamente a las redes de electricidad y así no consuman combustibles fósiles cuando están en el Puerto (Cold Ironing)”.

Además, como ya se mencionó, la prevención y adaptación es algo elemental para el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, que tiene un puerto de esta envergadura.

Es indudable que las medidas de adaptación que lleven a cabo los puertos van a afectar de manera indiscutible a las ciudades que los circundan. Basta imaginar lo que supone para un puerto la subida del nivel del mar: en este caso, el puerto se debe adaptar, por ejemplo, elevando la infraestructura o instalando diques de contención. Está claro que las ciudades que bordean al puerto se van a ver beneficiadas con estas medidas de adaptación.

Por tanto, si el Puerto de La Luz actúa previniendo cualquier fenómeno natural adverso, con la adaptación beneficiará a nuestra ciudad, un municipio rodeado de agua por dos de sus límites.

En conclusión, además de las medidas que lleve a cabo el consistorio de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, tanto las medidas de mitigación como de adaptación que lleve a cabo el Puerto de La Luz beneficiarán de forma directa a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Estas son las dos grandes razones (Mitigación y Adaptación), entre otras, por las que es necesario un Consejo Puerto-Ciudad, que permita incrementar la colaboración entre ambas entidades y debatir problemas comunes con el fin de encontrar soluciones que beneficien a todos.

El Consejo Puerto-Ciudad ya fue aprobado en sesión plenaria del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. No una, sino dos veces, pero, hasta la fecha, no se ha puesto en funcionamiento, por lo que, a falta de él, es necesario solicitar directamente al Puerto que tome medidas que beneficien a nuestra ciudad.

Por este motivo, llevaré al próximo Pleno, para su aprobación, instar a la Autoridad Portuaria a que establezca las condiciones necesarias para mitigar el efecto de las emisiones de CO2 que el movimiento y atraque de buques está produciendo sobre la ciudad. Es indispensable preparar un documento que mida la intensidad de las emisiones sobre la ciudadanía y las posibles ventajas que la mitigación tendrá. También deberían estudiar y poner en marcha las actuaciones necesarias para planificar los efectos que el cambio climático producirá en nuestro litoral y preparen un documento con las medidas de adaptación que la nueva realidad requiera. Y, por supuesto, poner en marcha el acuerdo plenario de 29 de enero de 2016 y 24 de abril de 2017 para la creación del Consejo Puerto-Ciudad.