EL NINGUNEO AL TAXI EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El sector del taxi sigue siendo ninguneado por este gobierno municipal, una y otra vez. Un transporte público que sólo se considera tal para perjudicarlo.

Cuando hay un evento destacado en la ciudad, se habilitan carriles para las guaguas pero no para los taxis, perjudicando así a los ciudadanos que hacen uso de ellos. Llega la Noche de San Juan, la Cabalgata de Reyes o los Carnavales, y el taxi debe circular como cualquier coche privado, y sin tener acceso a donde llegan las guaguas, lo que incrementa el pago para el usuario.

Ahora nos presentan una modificación de la Ordenanza Municipal de Regulación del Sector del Taxi con el objetivo principal de desmantelar el sector, o al menos eso es lo que parece. Entre las modificaciones que nos presentan, con carácter de urgencia y sin tiempo material para revisarlas, está la imposición de los días libres, algo que sólo va a traer consecuencias nefastas para el sector, tanto para los titulares de licencia como para los asalariados.

¿Y porqué creo esto? En el caso de los titulares de licencias, autónomos, se les veta su derecho constitucional a decidir sus días de descanso. Son los únicos autónomos a los que se les impone un paro de su ejercicio en los días que el ayuntamiento decide.

La razón que nos dan es que mejora el reparto económico, ya que hay demasiados taxis en la ciudad. Si esto fuera así, estamos hablando de autónomos que trabajan a pérdidas y, sinceramente, no tengo conocimiento de que ningún taxista haya solicitado la renuncia a su licencia por no ser rentable.

En el caso de los asalariados, que son empleados del titular de la licencia, ya tienen regulado, mediante contrato, sus horas de trabajo y sus días de descanso.

Pero, ¿Qué pasa si se obliga al dueño del taxi a parar dos días? Pues lo que podrá pasar es que se prescinda de algunos asalariados o que se les suba el importe diario que tienen que abonar al titular, con lo que los asalariados saldrían gravemente perjudicados, pudiendo, incluso, perder su trabajo.

Y lo peor de todo: la falta de palabra del concejal de Movilidad y el engaño en el que ha inducido a los taxistas.

Recuerden que en el año 2018 se celebró un referéndum, propiciado por el Ayuntamiento y con carácter vinculante, para decidir si los taxistas querían los días libres. El Sr. José Eduardo Ramírez se comprometió a cumplir con el resultado de dicho referéndum.

Pues bien, más de 800 taxistas votaron en contra de los días libres y unos 200 a favor de ellos. Con una participación superior al 70% del sector, la cosa quedó muy clara: NO a los días libres.

Está muy claro que los taxistas no quieren los días libres y que el concejal no ha cumplido con su palabra de respetar la decisión mayoritaria, ya que ahora incluye en la ordenanza los días de parada obligatoria.

Ahora nos dirá que la mesa sectorial del taxi, donde no están representadas todas las asociaciones, está de acuerdo con esta medida, algo que no es cierto por dos razones: 1) hubo impugnaciones por parte de algunos miembros de la mesa que no se han resuelto, y 2) esta mesa es consultiva y no puede tomar decisiones, por lo tanto, no es excusa para incumplir lo que la mayoría de los taxistas dejó claro en el referéndum celebrado: NO a los días libres.

También hay que recordar que este referéndum, organizado por el ayuntamiento, tenía carácter vinculante, con lo que queda claro que es de rigor cumplir con lo aprobado por una amplia mayoría de los taxistas.

Lo dicho, el concejal de Movilidad no tiene palabra, no cumple con los compromisos adquiridos, no quiere escuchar a la totalidad del sector del taxi e ignora los procesos judiciales que le han dado la razón a los taxistas. Sólo cabe pensar una cosa: se quiere cargar el taxi en nuestra ciudad.