Las [Sin] Palmas de Gran Canaria

 

¿Recuerdan, al principio del anterior mandato, cuando quisieron cambiar el nombre de la calle Juan Rejón? Hicieron una votación, no vinculante, en la que participaron poco más de 800 vecinos. Ahora la calle se sigue llamando Juan Rejón, pero con un anexo entre paréntesis (antigua La Carretera). Pues como sigamos así, lo que se va a tener que cambiar es el nombre de nuestro municipio y sin necesidad de votación, ya que este tripartito está empeñado en dejar sin sentido el nombre de nuestra ciudad, una ciudad cada día más gris, de un gris cemento o, como muchos han rebautizado, de un gris Doreste.

¿El motivo? Este equipo de gobierno pierde el verde de nuestros árboles y palmeras, no atiende a su conservación, traslada árboles sin tener en cuenta las necesidades de cada zona, deja que mueran o sean infectados por plagas que dañan su estructura, no se podan e, incluso recorta parques para sustituirlos por muros de cemento, como es el caso de Las Rehoyas.

Nuestra ciudad está necesitada de zonas verdes, de actualizar el concepto de urbanismo y saber que es más importante el espacio entre edificios que las propias edificaciones.

Es necesario construir una ciudad amigable para las personas de todas las edades. No se puede seguir sustituyendo árboles por maceteros. Ponen la ciudad patas arriba para disminuir el número de vehículos que circulan por nuestro municipio, pero obvian que uno de los mejores remedios para la contaminación son los árboles.

Y, lo peor de todo, cuando se realiza una obra, no se exige que se cumpla la ordenanza municipal que obliga a proteger nuestros árboles y, esto, es uno de los principales motivos por los que nuestros árboles enferman, y muchos mueren.

Asimismo, los golpes, heridas y malas podas, hacen que puedan ser objetivos de bacterias y hongos que los hacen enfermar.

Ni siquiera se tiene en cuenta qué y dónde se ha de plantar. Cuando se realiza una tala, no existe ningún informe que la avale, y seguimos sin tener un catálogo del arbolado de nuestro municipio.

Si hay una especie que ha jugado un papel especial en la historia de nuestra ciudad desde la fundación de la misma es la palmera canaria. No en vano, el primer asentamiento durante la conquista de la isla se sitúa en la desembocadura del Guiniguada y toma el nombre de ‘El Real de las Tres Palmas’. Hoy en día, pocas palmeras se conservan a ambos lados del barranco, y muchísimo menos centenarias. Hasta 2016 contábamos con dos ejemplares de más de veinte metros en la zona de El Pambaso.

En nuestro municipio se caen, o son taladas, una media de 125 palmeras al año de las que algunas de ellas son de la especie protegida Phoenix canariensis y, si al devastador efecto que han provocado el picudo rojo y otras plagas y enfermedades en los árboles, le unimos la dejadez que estamos sufriendo  en nuestra ciudad con respecto al cuidado y mantenimiento de zonas verdes, la deforestación de nuestro municipio va, poco a poco, convirtiéndose en una realidad. Sí, estamos pasando del verde al gris.

En septiembre de 2016, desde Ciudadanos (Cs) presentamos una moción para que se realizase un catálogo de la flora en Las Palmas de Gran Canaria, se aprobó y seguimos esperando. En diciembre de 2019 presentamos una moción para poner en marcha un plan director del arbolado en nuestro municipio, fue rechazada. No se le está dando el valor que tiene ni la importancia medioambiental a nuestros árboles.

El otro día pasé por la calle Primero de mayo y, llegando a la altura de San Bernardo, vi unos horrorosos macetones que han colocado con unos árboles enclenques. Si esto es lo que entiende el tripartito por zonas verdes, apaga y vámonos.

 

  • Enrique Hernandez Reina

    Excelente!
    Este es, sin duda, uno de los ayuntamientos más arboricidas de España.

    • Beatriz Correas Suárez

      Gracias!