Y los vecinos… ¿Qué es lo que quieren?

 

 

Hablas con los vecinos, visitas los barrios, “chismorreas” por las redes sociales, te reúnes con las asociaciones… y, al final, siempre llego a la misma conclusión: los vecinos ni te nombran las “grandes obras”, simplemente quieren tener un buen barrio donde vivir, con sus carreteras asfaltadas, con espacios para que los niños jueguen, un lugar donde reunirse, canchas para la práctica deportiva, transporte público que llegue a su barrio, ayuda para sus mayores, una vivienda digna y un trabajo que les permita mantener a sus hijos: darles de comer, que puedan estudiar…

Es así de sencillo, pero nuestros políticos se empeñan, una y otra vez, en no tener en cuenta la voz de la ciudadanía y nos hablan de obras faraónicas, de proyectos espectaculares, de ayudas que no llegan… Parece ser que no se enteran de la realidad, que no ven el día a día de nuestro municipio, que son incapaces de gestionar la ciudad. Que, ante problemas de sencilla solución, establecen un muro burocrático que no permite una actuación rápida y eficaz.

Un proyecto de ciudad, un gran proyecto de ciudad, un proyecto faraónico de ciudad: eso es lo que necesita Las Palmas de Gran Canaria. Un proyecto que establezca prioridades de actuación según las necesidades de cada barrio, que analice los indicadores evaluables que van a marcar las actuaciones y presupuestarlas y que consiga que todos los barrios “aprueben”.

¿Tan difícil es? Establecer indicadores de las necesidades en los barrios: acceso, infraestructuras, conectividad, limpieza, servicios básicos, espacios abiertos, atractivo turístico, modelos de negocio… Evaluar dichos indicadores y establecer prioridades en ellos. Estudiar los barrios y evaluarlos en base a dichos indicadores. Y, ahora, una vez que tenemos los barrios “analizados”, actuar según las prioridades.

Para mí, esto sí es un proyecto de ciudad: conseguir que todos y cada uno de los barrios de Las Palmas de Gran Canaria tenga cubiertas sus necesidades básicas y, poco a poco, todos los indicadores se vayan evaluando y realizando las acciones que permitan paliar sus necesidades.

Por lo tanto, la propuesta que planteo es la siguiente:

  1. Establecer los indicadores, como pueden ser: de movilidad, paisaje, infraestructuras, servicios, equipamiento y dotaciones, empleo y servicios sociales.
  2. Establecer la prioridad de dichos indicadores: comenzando por las necesidades esenciales.
  3. Analizar, en base a los indicadores, todos los barrios de nuestro municipio y ver su grado de cumplimiento.
  4. Presupuestar las actuaciones necesarias para paliar las deficiencias.
  5. Ejecutar.

Quizás muchos me tachen de ilusa, de que por no haber gobernado nunca no tengo la experiencia necesaria para llevar a cabo un proyecto de este tipo. Pero a todos ellos les digo: se gobierna para todo el municipio, no sólo para una zona del mismo. Se gobierna para todas las personas, no sólo para las que te han votado. Se gobierna gestionando dinero público, dinero de todos, por lo que todos deben salir beneficiados de la gestión municipal.

Si un equipo de gobierno no tiene un proyecto de ciudad ¿para qué sirve? Yo les contesto: para improvisar, malgastar y satisfacer las necesidades de unos pocos que, curiosamente, son los que menos necesitan la ayuda municipal.

 

Fotografía: Toni Hernández