NUNCA TE PODRÉ DECIR ADIÓS

 

A la primera asamblea que asistí como afiliada a Ciudadanos en 2014, conocí a Javier Amador. Un muchachito de 23 años muy implicado en la política desde su juventud. El venía de UPyD, yo nunca había estado afiliada a ningún partido.

En dicha asamblea se cubría la vacante de una vocalía en la directiva y pidieron candidatos. Casi a la misma vez, Javier y yo levantamos la mano, nos presentamos y el resto de los afiliados eligió, en este caso a mí, y pasé a ocupar la vocalía de programas en lo que era Ciudadanos Canarias. Pero Javier no pasó desapercibido y se decidió que fuera mi adjunto en la vocalía y, juntos, comenzamos a trabajar, y así hemos continuado hasta hoy.

No les voy a negar que me llamó muchísimo la atención que una persona tan joven empleara su tiempo libre en política, yo a su edad sólo buscaba la oportunidad de salir, cuando los estudios me lo permitían, y divertirme. Quizás por eso, por su compromiso pese a su juventud, me llamara tanto la atención.

Y comenzamos a trabajar en un proyecto para la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, hicimos nuestra carta a los “Reyes magos” de la ciudad que queríamos. Juntos decidimos dar un paso adelante y pasar a la política activa.

A principios de 2015 me dijo “si te presentas de candidata quiero ser tu número 2” y yo acepté, no por fidelidad, no porque fuera mi amigo, no porque lo considerara como a un hijo, sino porque estaba convencida que sería un gran número 2 e, incluso, un gran número 1. Esto generó algunas tensiones en el partido, lo veían muy joven, el partido se había creado en torno a profesionales con experiencia laboral y él no la tenía. Así y todo estaba convencida que Javier haría un excelente papel como concejal, y no me equivoqué.

Javier Amador ha demostrado que es una de los grandes estudiosos de la política, un gran conocedor de este campo, tanto a nivel local, como regional e, incluso, internacional. Durante estos años he aprendido muchísimo de él, se ganó mi respeto y el de todos los concejales de nuestro ayuntamiento, no se ha achicado en ningún momento y ha sabido demostrar humildad cuando fue necesario.

Dudo mucho que lo vea en otra formación política, lo que sí tengo claro es que tiene su futuro garantizado (economista, graduado en periodismo y varios máster que avalan su valía) y, aunque no esté de acuerdo con la decisión que ha tomado, y cómo la ha tomado, la respeto.

Una anécdota: estando en Madrid se le estropeó el móvil y se buscó la vida para llamarme y avisarme. Estaba convencido que si no tenía noticias suyas yo sería capaz de empezar a llamar a la policía, hospitales,…

Javier, ya no compartiremos momentos políticos, pero aquí seguirás teniendo a esa “segunda madre” que te hace pasar más vergüenza que la primera, porque seguiré expresando públicamente el orgullo que siento por tus logros que, seguro, serán muchos.